miércoles, 25 de julio de 2018

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¿Qué hay detrás de toda esta tristeza? - Preguntó D.

Si tú realmente pudieras saberlo.

Primero, hay miles de deseos reprimidos, de esos en los que sientes que anhelas algo, que sientes que podrías haber vivido de otra forma y que eso te hubiese llevado a soñar durante muchísimo tiempo. Esos deseos de ser, de creer, de saber, de vivir. 

Además, no pretendo cambiar el mundo, pero siento que es precisamente el mundo el que me ha cambiado a mi, a base de días, horas, y segundos que he respirado vacíos. Me he asfixiado muchas veces, o he creído haberlo estado, pero finalmente mi capacidad de sobrevivir ha sido más fuerte cuando no he querido seguir más. No sé si tengo que retar a un duelo al mundo para ver quien de los dos puede más.

Estoy continuando y viviendo, pero por costumbre, por falta de innovación e imaginación, por lo que se llama inercia. No sé si algún día esto cambiará, pero ahora mismo intento levantarme y solo me caigo. A veces creo que estoy bien, pero realmente solo pretendo estarlo. Estoy aburrida de absolutamente todo, no siento ilusión por nada.

Si lo piensas bien, no soy todo lo que me gustaría haber sido, pero eso solo es otro triste detalle de todos los que decoran mi vida. Siento que tengo una colección enorme de malos momentos, malas formas, malos sentimientos, malos recuerdos... Me siento defectuosa. No entiendo por qué me pasa esto a mi y tampoco siento que alguien me entienda. Si te paras a pensar, todo el mundo es defectuoso, pero no sé por qué yo me siento más que el resto.

Lo que más me preocupa es que no tengo espacio para detenerme ni un solo segundo en este remolino de pensamientos que tengo dentro de mí. Siempre el remolino gira en la misma dirección y esta es que se que no hay finales felices, pero yo a veces sueño con uno pero no sé como conseguirlo.

Así que estoy triste porque sigo creyendo ilusamente en que algún día podré ser feliz de verdad, estar en paz conmigo misma. Pero realmente se que nunca podré.


domingo, 8 de octubre de 2017

Hay una ley de vida, y es que las relaciones de amistad vienen y van. La mayoría de esas personas las conocerás en una estación de paso y es lo que va a condicionar la relación, porque realmente sabes que va a ser solo eso, una parada, para que meses después cada cuál se vaya y elija su camino. Quizás alguna vez te acuerdes de esa persona de "paso", pero no trascenderá, solo se quedará en eso. Pero luego hay otras personas que siempre llevas contigo, esas personas que han dejado huella, y pase lo que pase, siempre te acordarás de ellas, aunque a veces el recuerdo duela y sea inevitable. Porque sí, si una pequeña marquita se graba con fuego ya no se puede quitar. Y luego están otras personas, que empiezan siendo amigos, gente con la que compartes muchas cosas, risas, noches, días, películas, llantos, miles de cosas. Gente con la que te sientes bien, pero un día las cosas se tuercen. Las personas cambian, nosotros cambiamos, y si el cambio se produce por ambas partes, se produce una escisión en la amistad, una rotura por ambas partes, por lo que se nota menos. Sin embargo si el cambio solo viene de parte de uno entonces surgen la distancia y el dolor, porque es solo uno el que ve. Porque uno no puede luchar por acercarse cuando el otro solo le pone barreras. Puedes tener paciencia, pero seamos realistas, la paciencia no cura las heridas, y no puedes esperar eternamente a que esa persona que era, aparezca de nuevo. No va a aparecer porque si ha cambiado ha sido por algo, quizá simplemente ha dejado una parte de su ser de lado, la pena es que sea la parte que te hacía estar ahí por él (o por ella). Cuando eso pasa te ves en una situación complicada. Tienes muchos recuerdos buenos, pero tienes también muchos espacios negros producidas por el cambio. Rencores, o frases que te has callado por hacer caso a la paciencia (que a escondidas de todos te susurraba: chsss no digas nada, tiene un mal día, no le des importancia a tal o cual comentario). Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos. Estás en guerra, una guerra que si no acabas te hace meterte en un círculo difuso que parece no tener fin (por algo los círculos son infinitos). No le dices nada porque ya apenas le ves pero si tienes oportunidad de verle luchas por estar callada y no causar problemas (porque para una vez que le ves no merece la pena gritar). Entonces asumes la realidad, que ese amigo con el que tienes años de recuerdos ya no está, y lo que más duele, no va a volver. Te das cuenta de que solo compartís los mismos silencios incómodos, que es eso lo que tenéis en común, las pausas eternas donde nadie dice nada porque ninguno se atreve a lanzar ,al aire o a la cara, la excusa adecuada para rechazar la invitación ( y así no tener que verse). Y cuando descubres todo esto, cuando te paras a pensar y ves lo que fuisteis y lo que nunca más volverás a ser, te envuelve una nostalgia extraña. Pero el tiempo pasa, y al final lo que es nostalgia se convierte en indiferencia. Aunque es cierto que a veces esa indiferencia viene porque, el cambio ha producido tantos golpes, que ya eres inmune. Eres inmune a las frases mal dichas, a desprecios, desplantes y a cualquier cosa que pueda herirte. Y con esa indiferencia como arma podrías romper el círculo, pero en realidad no se rompe. Sigue ahí, con el silencio de palabras que todo el mundo sabe pero nadie se atreve a decir. Bueno yo creo que ya es hora de decir algo, algo que me he dicho a mi misma: Felicidades, has perdido un amigo. La parte positiva es que, no merece la pena ponerse triste. Si se ha ido, ha sido por cuenta propia. Uno solo no puede tirar del carro. Esto es ley de vida. Y como último consejo: las cosas nunca vuelve a ser como antes. Nunca. Mejor asumir y seguir sonriendo junto a las personas que de verdad quieran tu sonrisa. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

Suddenly my body decided to hate the sunset, I think it is no longer comfortable with its presence. Then my mind began to play with my thoughts and it has gone crazy forgotten that night has come. At midnight he mocks with his nightmares and his thoughts nothing positive. My eyes are tired, I'm trying to sleep but there is not a single sign of wanting to sleep, my body needs it but it resists it. one, two, three, four hours have passed and I'm still in bed, hoping the dream will come sometime, but I think I've lost hope for so long. Maybe someone could help relax my body, but the truth is that after taking it just woke me up more. I had never felt that the nights were so long, and every morning I used to complain about how little I had slept. Insomnia, my new friend quiet and frightening, does not seem to get along very well with people. I have tried to talk to him and tell him that thinking about things is not a good way to find friends, but I imagine he has liked my bed. Maybe I should write some note or poem while the torture ends. The truth did not come to my mind, it was dry, totally. It is really frustrating to have nothing in mind but only negative thinking, or many times simply nothing, nothing and still I can't get to sleep. I guess it will only be better to get out of bed and get ready for a new day, maybe I can get to work early and get some activities going, although I do not like the idea very much. There is still time to go jogging and breathing outdoors, I am sure it will help me. Thinking about it, I do not want to be outside, I hate the fact that people are looking at me, I'm sure they'll think something funny about me and make fun of me. And, because of my efforts, I never have enough self-esteem to go out feeling good. Maybe that's why I'm still here, in bed, at home. The reason I will spend the next two hours trying to sleep, even though I know I will eventually fail.

martes, 4 de julio de 2017

sabes que es por ti

Jamás he podido ver que una herida sangre sin que una persona antes haya intentado abrirla. Tampoco he visto a nadie pedir auxilio cuando realmente quiere ahogarse y morir.

Tengo en el corazón un corte muy profundo que separa lo que soy en una tormenta entre lo que tengo y siempre quise, y lo que temo perder por tenerlo aquí.

Una mitad me repite que me coja, que me agarre fuerte. La otra, me explica el porqué;

Volver al precipicio desde donde una vez salté no fue buena idea, pero venció la curiosidad de verme ahí tirada y ver quien me ayudaría mientras tú te alejabas, sin duda fue el empujón perfecto. El vértigo sólo se cura una vez llegas al suelo y créeme, hecho añicos, poco importan ya las alturas que no lleven tu nombre.

"Me lo he pasado genial contigo, yo también hubiese muerto por ti."

No crees en las segundas oportunidades así como yo no creo en la vida después de la muerte, una vez hecho el corte, es imposible disimular la cicatriz. 

Aún así si me dejas sola en esto, ya habremos sido dos. Solo te pido que me hables tú porque yo soy demasiado cobarde. Fuérzame.

El monstruo que vive debajo de mi pecho me está consumiendo, a falta de galletas se está comiendo el corazón.

Sálvate tú, a mí ya no me queda tiempo y me faltan ganas.


Fue precioso morir 
                       por morir a tu lado.


viernes, 24 de marzo de 2017

Te quedaste a medias de matarme.

Te arranqué la vida y me apuñalaste con palabras fabricadas de odio y lluvia; me inhundaste el alma de las cosas que no me atrevo a decirte; te llevaste la razón contigo cuando no follamos en aquella habitación de hotel; me guardé mi miedo en los bolsillos de Enero y Febrero y no me queda espacio para un silencio más.

Te eché de menos; te lloré canciones tristes por si algo volvía y nos acariciaba; por si amanecía con las ganas del ayer pero sin mañana.

Me abrazaste los nervios del dolor y no fue abrazo sino vida; apretaste contra mí tu pecho y noté entonces cómo se clavaban aún más las puñaladas. No pude controlar mis instintos voluntarios y tu pelo se encargó de envenenar el resto del oxígeno. Mi cuello se intentó enredar al tuyo y el tiempo dejó de ser eterno para ser recuerdo.

(Casi lo consigues en ese instante, casi.)

Los músculos de mis pestañas ansiaban tus palabras y los pulsos de mis latidos temblaban al pensarte en otras bocas. Mis manos fueron barcos repletos de agujeros en medio de ningún océano.

Te colaste en mis entrañas, entrañable primavera gris. Me robaste los cigarros y mis pulmones dejaron de respirarte versos; me devolviste como una vieja fotografía al baúl de los olvidos y aún sigo imaginando que vuelves para terminar lo que empezaste.


Te quedaste a medias de matarme...


Lo único que pido es que no me lo tomes en cuenta. Ya que te mentí al conocerte pensando que era la única manera de quererme, quizás de que me quisieras tú. Empecé esta vez por el final porque la última página de un buen libro siempre te deja la boca abierta y era justo por ahí por donde quería que fuese.  

“No voy a quererte nunca, pero deberías probar a qué sabe una chica que ha nacido por segunda vez y aún no le tiene miedo a la muerte.” 

Me gustaría que supieras que tú también tienes derecho a odiarme. Sí, fuimos un error. Nos cometimos. Deliberadamente nos hicimos. Caímos en nosotros mismos y con el corazón te pido perdón.

jueves, 23 de marzo de 2017

Skies

As fragile as an amazing and innovative idea that travels at the speed of light and disappears in less than a second, so she feels.
She does not go beyond desire; It does not seek pretension, it simply remains exposed to reality as if it were the rays of the sun. I do not know if she enjoys, but I do not know if she suffers. For her, life is fleeting and encouraging; An impulse of life is nothing more than an approach to death. And this is nothing but the time lost yesterday.
Her gaze is the mirror of the soul, and many see beautiful eyes in what is a broken heart, uprooted, intrinsic and without strength. And yet, her beating pursues the opportunity to be one piece. But she already knows .. Sharing without breaking, and breaking sharing; Time and again evil seizes the essential, leaving benevolence or understanding aside.
And she waits sitting on her pride; The wind blows strong .. Well, the luck does not wait, it wins.

sábado, 18 de marzo de 2017

At least

Pass the time and do not rest your desire on my life, your life on my shadows, your shadows on our light, which is life. Who am I to silence your barking, to stop you if you run if I salt your wounds. Who knows skip to the feeling, bandage the calm, erase songs. Who learned to win the race to the emotion, the calm look, the verse of love. Maybe the losers did not feel, did not know how to want. I wonder if anyone who loves is able to escape, not look back without their guts. If you dare to think of white, not to look for the traces or to smell the essences with which he went mad. It is not possible that there is someone who can take the reason out of the heart to give it to the head.

Sometimes the road becomes long, and even eternal. Others, the ones that I am with you, the shortcuts take us through scenes that I do not forget. We buried time and lived, and we laughed. And it is in your eyes where there is no emptiness but refuge, in your arms I protect myself and in your nested skin. Nothing like holding your hand, talking about anything, getting drunk on the peace of silence, being accomplices, knowing what we are thinking, not measuring words and gestures. Just be, like the first time, like the last. Know us and know that we have.

We had the paradox. Sometimes yes sometimes no. White or black. All or nothing. And so we learned to grow, to know ourselves, to strengthen ourselves, to suffer and to feel. We started the other way around. From bottom to top. From fear of courage. From darkness to light, from ashes to candles. From madness to madness. And I still learn at your side, the lights and shadows that corner our fight. Of the stories that repeat, of the loops without end. Of the races, of the blows, of the absences, of the nights, of the sheets without brand new. Sounds absurd, from another time, it is not understood. What else, if you and I understand.

It is complicated to write between potholes. We can not deny that it costs our life to start and advance, but also to end. If there is a heart, we are not finished. It is a war in which we do not capitulate, we surrender but to the embraces. We sharpen the sword but then we save it. We cling to the kisses and throw the artillery into the first container we see. We took a white flag and devoured ourselves, first in bed and then among lions of pride and coldness.

And so is our history. No more no less. With ups and downs. With pulls to the shirt and the tranquility. With insomnia and sleepless nights drenched in beer. With all kinds of thrusts. With passion to win and lose. With madness and the folly of first love. A project that was born out of nothing and by chance, without wanting it, without looking for it. That he has taught me to love you, to respect you, to accept you, to take you and to 'put up with you'. To be true to my feelings, above all else. It is a slow but safe learning. Of those who rearm me and keep me. And, above all, those who make me aware of what I want.

Three times five. At least.